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Historias y leyendas - La plaza de las Ratas

 

Que nadie intente localizar por este nombre una plaza en las guías oficiales de Barcelona. Y, sin embargo, a pesar de los esfuerzos del Ajuntament de la ciudad, la plaza existe. De forma cuadrada, es más bien un espacio formado por el cruce de cuatro calles del barrio de la Sagrera.
Las calles Filipinas, Coll, Antillas y Vallés i Robot, dejan en su interior un amplio espacio. El primer nombre con el que se le recuerda es el de Camp d'en Patau.
Existió allí, hasta no hace mucho, un campo de fútbol que los mas antiguos del barrio recuerdan ya como inutilizado. Vallado en su totalidad, servia como almacén de restos de materiales de construcción y hasta como improvisado vertedero de basuras domesticas.
El campo de fútbol, abandonado era, además, lugar de residencia de una amplia y activa familia de ratas, que campaban a sus anchas entre matorrales y basuras.
Cuentan aun algunos vecinos que a finales de los años 60, el deporte local era la caza de la rata, aunque solo fuera para lograr mantenerlas dentro del recinto vallado.
La plaza empezó a tener más vida con la llegada de los inquilinos de los pisos que el Ministerio de la Vivienda construyó en la calle Vallés i Ribot. Corría el año 1967.
La llegada de la inmigración propiciaba la edificación de viviendas para trabajadores en barrios periféricos como la Sagrera. La Pegaso era la fábrica más importante de la zona. De echo el barrio de la Sagrera se produjo en aquellos años una perfecta adaptación a la población autóctona de los inmigrantes extremeños, castellanos, andaluces….Era fácil, ya que todos ellos tenían algo en común y muy importante: su trabajo en las fabricas. Fuera de ellas, el lugar de encuentro eran los bares de la zona, en concreto los bares de la plaza que, por pura lógica, recibió entre los vecinos el nombre de "plaza de las ratas".
No eran las que vivían allí las únicas ratas que rondaban la plaza. La especulación inmobiliaria previo la posibilidad de edificar viviendas en el espacio ocupado por el campo de fútbol abandonado.
Los vecinos, que querían que el espacio central se destinase a plaza para utilidad de todos, se enfrentaron a los deseos del Ajuntament y plantearon sus reivindicaciones de forma clara. Sentadas, cartas con firmas, manifestaciones…. Y una plantada de árboles realizada por los vecinos acabaron por obligar al Ajuntament a aceptar que el espacio se transformase en plaza.
Limpio el terreno, con árboles plantados….la plaza de las Ratas empezaba a ser ya una realidad. Hasta 1980 no inicia el Ajuntament las obras de reordenación de la plaza. La plaza existe hoy casi como la soñaron los vecinos…….pero con otro nombre. El nombre popular de "la plaza de las Ratas" ha sido cambiado por el Ajuntament.
Asómbrense, desde 1982, en los callejeros de Barcelona la plaza, que no tenia nombre oficial, pasó a ser la plaza de la "Asamblea de Catalunya".

Fragmento de un texto de Marcelo López, de el libro "La Barcelona rebelde"