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Ocio
Historias y leyendas - Las Ramblas
La rambla es la calle-paseo que se extiende desde el pie del fuerte Atarazanas hasta la entrada de paseo de Gracia, y que ahora precisamente siguiendo el ensanche de la ciudad. Se divide en varios trozos ó secciones, que detalladamente merecen otra historia. Ahora lo haremos en general. Antes de cerrarse la ciudad con la última línea de murallas que ha sido derribada en 1854, pasaba por el sitio que hoy ocupa este paseo, la rambla, es decir el cauce del torrente conocido por la riera den Malla y también Cagadell. La rambla de esta riera, a la cual hoy se a dado otra dirección, bajaba por donde hoy comienza paseo de Gracia y seguía lamiendo el pié de las antiguas murallas, hasta ir a desembocar al mar, donde, todavía, el espacio que se descubre entre las casas de la Rambla y la montaña de Montjuic es llamado por los marinos y pescadores del país Frau de Cagadell. Al paso recogía las aguas que afluían por las rieras del Pino, den Prim y de Valldonzella, que hoy son otra tantas calles. Mas tarde, el cauce ó torrente de la rambla fue convertido en una grande cloaca. Todavía subsiste subterránea y se extiende desde un extremo al otro, pasando aproximada los teatros Liceos y Santa Cruz. No fue construida por lo romanos en tiempos de los Escisiones, como aseguran autores antiguos que hablan de ella, á lo menos en gran parte, sino por los naturales mismos al levantar ó reedificar la muralla de aquella parte. En 1364, dice Bruniquer, se feu la gran claveguera de la Rambla. Es admirable la magnificencia de esta obra, toda fabricada con piedras sillares, y tan alta y ancha, que se puede recorrer acaballo gran parte de su trecho. Hoy la Rambla es un hermoso paseo adornado de hermosos árboles que, separando la ciudad nueva de la antigua, se divide en cuatro trozos aislados. Según parece, hasta principios del siglo pasado no comenzaron a plantar los arbolasen la Rambla. Así se desprende de las notas que tomamos nosotros mismos hace algún tiempo en el archivo municipal, y de la cual para satisfacer la curiosidad de los lectores vamos a dar un extracto. En Consejo de Ciento celebrado el 15 de febrero de 1701, se tratote la conservación de los árboles que acababan de ser plantados en la Rambla, comisionando para ello a los señores concelleres. En sesión del mismo Consejo, celebrada el 12 de julio de 1703, se leyó un papel formado por una junta nombrada a tal efecto, en el que se ponían los medios y se hacia notar la utilidad que reportaría conducir el agua del Rech Condal á la Rambla para regar los árboles. El Consejo decidió que fuese puesta en ejecución esta conducción de agua en modo y forma que proponía dicho papel. En sesión del mismo Consejo celebrada el 25 de Agosto de 1706, se dispuso que volviesen á plantarse árboles en la Rambla , á causa de haberse destruido cortado y cortado los allí había por exigencias y necesidades del sitio que la ciudad acababa de sufrir. En sesión celebrada por el mismo Consejo el 10 de febrero de 1707, diose cuenta de haberse pasado á comprar y plantar doscientos cinco árboles, que eran los que faltaban en la Rambla. De entonces acá, aunque renovado varias veces, ha continuado
siempre el arbolado en el puno de que hablamos. Victor Balaguer, 1866
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