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Ocio

Historias y leyendas - Navegación Submarina
La gloria de la invención de un submarino técnicamente satisfactorio,
que funcionase sin depender de lastre exterior, con maquinas que le propulsasen
y pudieran sumergirse y emerger, incluso tuviera renovación de oxigeno,
ósea un submarino habitable como los de hoy, pertenece a un catalán,
Narcis Monturiol.
Su padre era tonelero, lo que le exigía una gran exactitud en las
medidas de los aros y el corte de las duelas, con medidas bastante afinadas,
cuenta la historia que viendo ahogarse a un muchacho, que buscaba coral,
pensó en inventar algún aparato que pudiera bajar hasta el
fondo del mar a buscar corales, sin peligro de ahogarse.
Hacia 1857, proyecta un submarino pequeño para pescar coral, pero
abandona el proyecto cuando se da cuenta que lo que tiene que hacer es un
barco grande y útil, que sirva a la vez para la exploración
y la guerra.
Así en 1858, publica en la revista el Mentor de Barcelona, un artículo
sobre la construcción del "Ictineo ó barco pez",
así se empezó la construcción del primer submarino,
en un astillero de la Barcelonesa.
El submarino era de madera de olivo de 10 cms de espesor y recubierto de
planchas de cobre y las dimensiones de 13,5 metros de largo por 2,5 de ancho,
llevaba dos ventanas, una a cada lado y funcionaba con una caldera de vapor
alimentada por carbón.
La primera inmersión de prueba se realizo en el puerto de Barcelona
el 23 de Julio de 1859, que duro casi media hora, se llegaron a realizar
hasta 54 pruebas, hasta que logra perfeccionar el aparato y el 29 de septiembre
de 1859 hace sus pruebas oficiales.
Después de eso, el submarino no lo quiso comprar el gobierno español,
para la armada, con lo cual después de mucho rondar de un lado a
otro, fue desmontado, y su maquinaria usada en una fabrica de harinas.
Por eso tenemos en Barcelona varios submarinos, colocados como monumentos.
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