Ocio


Historias y leyendas - La casa de los caracoles



Cuenta el cuento, que un dia de 1895, llegado a Barcelona un labriego de un remoto pueblo de la Espanya "oscura" se dedico a buscar trabajo, lo encontró, pero pauperrimante pagado, con lo cual no le alcanzaba para comer dignamente y dormir en la entonces ciutat de Barcelona, con lo cual se decidió por un solar entre otros edificios que estaban haciendo, en una especie de cuadrantes todos iguales por los alrededores de Barcelona y que pronto se juntarían con Hostafrancs, como se suele decir, pasaba mas hambre que una cigarra en invierno ya que casi todo su sueldo se lo enviaba a su familia.

Su dieta después de horas en la construcción consistía en cocer unas hierbas que el conocía junto con lo que recogía de algunos cubos de basura y los caracoles que recogía en el cuadrante en el que vivía, en el que se había construido una choza con cajas de madera.

Cuenta el cuento que, desesperado y muerto de hambre, pleno invierno y ni un caracol que echarse a la boca, empezó a remover hierbajos, y luego tierra en busca de gusanos, cuando de pronto se topo con algo duro, Harto de todo, le dio por dar golpes con piedras a lo que había encontrado, que el creía que eran las raíces de un árbol ó algo parecido, sonó "cracks" y se hundió, de lo duro que golpeaba.


Cuenta el cuento, que dentro del cofre encontró miles de doblones de oro, que mando construir dos edificios en la esquina del cuadrante que había vivido como un pordiosero y que en recuerdo y para darle las gracias a los caracoles, que le habían sacado de la miseria, como adorno de los balcones mando colocar dos gigantescos caracoles debajo de cada balcón, simulando que lo sustentaban, en agradecimiento a los que le habían conducido a la riqueza.

Se trajo a su humilde familia y los edificios aún persisten en su sitio, uno limpio y otro sucio, como diciendo que: puedes empezar desde el mínimo y sin darte cuenta llegar al máximo.