Ocio


Artículo del mes-Analisis de una Negociación


Si hacemos un balance, después de cinco días de paro, que le han significado al sector grandes pérdidas de dinero y de clientes, con tal de conseguir el acuerdo firmado, flaco favor nos han hecho a los taxistas.

Resulta increíble pensar que para llegar a este documento, hallamos tenido que vivir situaciones lamentables como: las continuas agresiones a compañeros, ruedas pinchadas o el lanzamiento de huevos con ácido, durante los días de huelga. Y como si esto fuera poco, ver pintados los lavabos del aeropuerto con frases amenazantes invocando el holocausto nazi –entre otras barbarides antidemocráticas en pleno siglo XXI– como también observar los números de las licencias de algunos taxistas que, sensatamente, habían optado por ejercer su derecho al trabajo.

Si la finalidad era que alguien se hiciera un nombre en el sector, entiendo que mal camino han tomado, porque además de tener un coste social muy elevado, la situación en la que han dejado a los taxistas denunciados por agresiones en los «piquetes informativos» ha sido vergonzosa. En realidad, ninguna asociación, sindicato o como quiera que se llamen deja fuera de una negociación a los piquetes de los que se han hecho responsables en público (Onda Rambla).

Nadie en su sano juicio puede considerarnos tan tontos y creer que no vemos los bandazos que están dando algunas personas con sus reivindicaciones. Sospecho que si han dejado a sus compañeros fuera de la negociación ¿qué harán con los demás a los que se han dedicado a atacar mandando a los piquetes de los que ahora se han olvidado?.

Si la intención del acuerdo firmado era disfrazar el fracaso de la huelga pidiendo a l IMET un nuevo estudio tarifario para maquillar el anterior y pedir que se inicie los trámites con las administraciones competentes para los temas de seguros, gasoleo profesional y jubilación a los sesenta años –sólo para los taxistas del Área Metropolitana– yo me pregunto ¿a quién quieren engañar?.

En todos estos temas, con el acuerdo firmado, poco o nada puede hacer el IMET, porque son competencias de ámbito nacional. Sin embargo, lo que sí se puede conseguir, a través de los ayuntamientos del Área Metropolitana, es que no nos cobren el impuesto de circulación (por ser un servicio público con tarifas intervenidas). Otro posible beneficio para el sector podría ser que el taxista contratara directamente la publicidad, haciendo innecesarias las empresas intermediarias,(nadie debe olvidar esta frase: Sin empresas intermediarias) con lo que el profesional podría aumentar su recaudación final. Asimismo, haría falta aumentar la velocidad comercial y acompañar esta medida de otras que beneficien al sector.

Estas son algunas de las sugerencias ante una posible negociación más real y "quizás" más efectiva, porque estas sí que son competencias de ámbito metropolitano.

Esteban Moreno Jiménez

Taxi Metropolitá nº 3